Me enamoré, me di cuenta aquel día en que supe que no lo veré, aquel en que me descaí en depresión caí.
El último día y no pude hacer nada, mas no éramos ni amigos. Terminé la escuela, y lo extraño tanto, más saber que no lo veré de lejos lo veía en cada recreo sonreía al verlo pasar, una sola vez me saludó y fue porque mi amiga lo llamó y lo saludó y ella le dijo; ¿No la vas a saludar? él me tendió su mano y le di la mía fue tan hermoso, su piel tan suave, mi amiga parecía sospechar que me gustaba. Él es por quien suspiro, por quien lloro, por quien me arrepiento, porque en todo el trayecto año escolar no nos dijimos ni un hola.
Un día... lo vi besarse con una chica, quería morirme, vi cuando la besó dos veces y sentí tan feo, él no me miraba con malos ojos, pero la verdad no entendía nada, nunca me habló nunca nada, apenas y su nombre pude saber, no pierdo las esperanzas de volver a verlo algún día.
El amor es hermoso siempre y cuando eres correspondido/a, en este caso no fui correspondida, más bien nunca lo he sido. Siento muy feo ahora que no lo veré más, 11 meses viéndolo y no llegó a pasar nada. ¡No es justo! tenía la esperanza al menos que en el último día llegáramos a hablar y no fue así, esta es mi triste historia de amor, un amor no correspondido.
Me duele, me duele el corazón, siento que muero al no verlo, siento que me caigo en un pozo sin salida, siento que ya no vale vivir con este mal de amor no puedo seguir...
UNA HERMOSA POESÍA DE DESAMOR.
Noches tristes de invierno que
enfrió este triste amanecer frágil solo,
algo dolido mas que eso en confusión
se encuentra este noble corazón
después de tu espaciosa despedida;
que fue que nos llevo a esto? con
certeza quizás nunca lo sabré;
niño/a mío/a de ti nació el suspenso
de mis labios un tierno beso en
acariciadas miradas que reflejaban
un amor tierno dulce sin censura.
hoy por ti y para ti nació este
verso que me ve en silencio;
lo describo con dolor y lagrimas
y suspiros de desesperanza
comienzo de verano que floreció en
primavera ; me llenaste de todo y
en instante pensé en cuidarte de
por vida sin pedir mas que amor.
de todo en nada me he quedado
empapada/o de recuerdos.solo en mí;
sin ti con muchas cosas y amor
que tenia para ti vida mía
solo son instantes que te fuiste
y yo convulsionando en confusión
me estoy quedando sin aliento
sin paz ni saber como actuar.
simplemente no asimilo la
belleza de un hermoso día
pues es como el sol no
estaría brillando en este día.
De ti nació el amor por ti yo inspiré
haciendo para ti muchos versos
que hoy sólo son espinos que lastiman.
Vida mía si tu cariño mío desde
hoy y para siempre serás
cariño de amor extraño y ese
es dolor letal para esta melodía.
me voy en silencio me voy para
siempre pero bien enamorada/o
mas sin tu amor que domaba
este fuerte ser que olvidaste...
te quise te quiero y te querré
y de tiempo en tiempo siempre
en ti pensaré me perderé suspirando
en silencio mi niño/a que en ti dormité.
TRISTE HISTORIA DE AMOR.
Trabajo en una empresa de Telecomunicaciones, actualmente tengo alrededor de 50 años.
Como muchos compañeros, el chat se convierte en parte de tu trabajo para comunicarse. Lo mismo agregas familia, compañeros. Amigos, conocidos y otros que agregas que no sabes a veces quienes son.
Conocí a una mujer que un día acepté su invitación para agregar y fue de la manera mas común, te piden que la agregues y aceptas.
Un día después de agregarla resultó que ella esta en otro país. Seguimos conversando por varios meses de manera casual y por periodos largos sin intercambiar palabras. Un día me contó que se acaba de separar de su marido y que se sentía sola, y comienza la historia. Cada día la trato mas y mas y mas.
Nos llegamos a comentar cosas que realmente son impresiones personales y hasta de deseos de pasión.
Total que en Junio del 2013 se entra que tuve una fiesta de mi cumpleaños y menda una felicitación que le gustaría estar conmigo.
Para ese entonces sabia que prácticamente mi matrimonio estaba quebrado emocionalmente y no había ya trato intimo con mi esposa.
Entonces empezaron desde ese mes hasta Enero de 2014 una serie de intercambios de palabras amorosas, hasta que estábamos locamente enamorados. Ya pensábamos cómo íbamos a resolver nuestras vidas juntos. Hubo muchas palabras de amor que fortalecieron la relación hasta puntos de excitación amorosa muy álgidas. Nos enviamos regalos a través de palabras amorosas. Que seguramente llenaron nuestros sentimientos mas preciados e íntimos de nuestro ser… y así nos lo dijimos.
En Febrero, por razón incomprensibles o no, tuvimos que romper la relación. Le comente que ya no podía vivir sin ella, que necesitaba verla. Que incluso estaba investigando otras historias de amor en internet. Que ni yo concebía enamorarme solo por el chat. Cómo era posible enamorarse de una persona que no había tocado en mi vida, no tenia forma de tener relación cercana, sin poder visitarla, sin poder llevarle flores, aunque hubo muchos regalos, expresados con palabras muy profundas.
Mis hijos cuando se dieron cuenta, no lo podían creer. Ella estaba a mas de 2.000 km de distancia, Hasta pensaron que mas bien era alguien cercano y yo lo estaba ocultando solo para proteger su identidad.
Cuando empecé a explicarle esto ultimo simplemente no volví a saber de ella. Y la verdad, me quedé con el corazón destrozado.
Lo ultimo que intercambié con ella es que le dije que yo no entendía como había llegado hasta ahí porque en las noche lloraba y me deseperaba. Aun sigo sanado este dolor.
Ah, algo mas. Ella tenia sólo 25 años. Saludos.
Historia de desamor. Una triste historia.
Mi historia comienza cuando cursaba el último año del profesorado. Por ese entonces, yo tenía 21 años. Me encontraba haciendo las practicas en una escuela de mi pequeña ciudad. Sinceramente, no me entusiasmaba ir a esa escuela. Conocía a todos los niños y a todas las maestras, no era nada emocionante pero debía hacerlo para recibirme.
Habían transcurrido dos semanas y media desde que habíamos comenzado a ir a la escuela, aquí viene el comienzo: Era uno de los primeros días de junio, a pesar de la época del año ese día no hacia frío. Esa fue la primera y la única mañana que me dormí durante las prácticas. Me desperté y di un salto de la cama. Me vestí y desayune rápido y me pinte a medias, salí apuradísima y llegué a hora en la escuela. Pasó el izamiento de la bandera, el desayuno, entramos y yo empecé con mi clase. Todo transcurría como todos los días hasta las 8:40 hs, golpearon la puerta e inmediatamente abrió la puerta y entró diciendo “buenos días”, y… guauuu, esa sonrisa. Me enamoré a primera vista. Tenía la sonrisa más amplia que había visto en mi vida. Creo que podría haberle contado todos sus dientes tan blancos y luminosos, pero… ¿quién era?
Inmediatamente a su entrada los niños empezaron a gritar “música, música”, entonces supe que era el nuevo profesor de música. Él me miró y me saludo. Le di el lugar porque él tenía que dar clases y yo me retire del aula. Me quedé en el pasillo, pensando en esa sonrisa y esperando que llegara el recreo para volver a verlo y saber si era de verdad o solo había sido una fantasía, tal vez por el sueño que tenia. Cuando salió lo miré, me miro y sonrió y si, efectivamente era real.
Durante los siguientes recreos nos cruzamos varias veces y siempre me saludaba, más de los de normal. Al día siguiente fue igual, nos mirábamos en recreo disimuladamente aunque yo si veía que el también tenía onda conmigo. El tercer día ya no fue. La semana siguiente fueron iguales, miradas, risas y saludos. Así fue casi 3 semanas hasta que un día él se acercó a hablarme, conversamos y sí, yo le gustaba como él a mí.
Continuamos en contacto, pero solo en la escuela porque él no era de ese lugar, hasta que un día quedamos en vernos, nos pusimos de acuerdo en el lugar y la hora, y así comenzamos… Nos vimos a escondidas 8 meses porque los dos teníamos pareja. Él venia a donde yo vivía o yo iba para él, siempre nos poníamos de acuerdo para la siguiente cita porque en ese tiempo no era tan fácil comunicarnos. Él era tan romántico… tocaba el violín, siempre me cantaba canciones, cocinaba para mí cuando yo iba a su casa, era muy atento, realmente nos enamoramos.
Un día, cansados de la sombra decidimos formalizar, íbamos a dejar a nuestras parejas. Al día siguiente volví a mi casa decidida a romper con mi novio, pero justo mi novio había tenido problemas con su familia y no me atreví a decírselo, no quería darle otro disgusto, así que decidí dejar pasar unos días, pero a la mañana siguiente me desperté enferma, muy mal del estomago, vomitaba por las mañanas y todo me daba asco. Al cuarto día me hice una prueba y sí… estaba embarazada de mi novio.
Todo cambio en ese momento, ya no podía dejarlo, estábamos esperando un bebé. No sabía cómo decirle a mi profe de música que no podía volver a verlo y que no iba a terminar mi relación, entonces simplemente no fui a la siguiente cita, y perdimos contacto. Luego le avisé a mi novio del embarazo y se puso súper feliz, recuerdo que salió a la calle y empezó a gritar como loco que iba a ser papá, me divirtió mucho, y me pido matrimonio, obvio… yo acepté. Como yo no había ido a la última cita sentía temor de que me buscara por lo que le pedí a mi novio que nos fuéramos de viaje, y luego nos fuimos a vivir en la ciudad natal de él.
Desde aquella época pasaron ya más de 10 años, hoy tengo una hermosa y feliz familia, mi hijo mayor tiene 10 años, tengo gemelas de 8 años, y otro en camino; mi marido me ama mucho y yo lo quiero a él aunque nunca logre olvidar a aquel profe aunque todos los días lo intente.
Hace unos días tuve que viajar con mi marido, el tenía que hacer unos trámites y yo me fui a comprar ropa, mientras miraba una vidriera alguien me dijo “¿Cami?”. Reconocí esa voz al instante. Me di vuelta y ahí estaba él con su violín en mano, como siempre. Después de 10 años estaba un poco cambiado, más viejo y un tanto canoso aunque seguía siendo dueño de la sonrisa más cautivadora. Me miró la panza y me felicitó, yo no dije nada. Me preguntó si podíamos ir a tomar algo que nos debíamos una charla, yo acepte porque aunque mi marido andaba ahí yo quería conversar con él, saber que había sido de su vida.
Fuimos a un bar cercano, pedimos un licuado, apenas nos sentamos me pregunto “¿Qué paso? ¿Por qué nunca fuiste?” Entonces le conté todo, para mi sorpresa me dijo “¿Por qué no me lo dijiste? Yo te hubiera aceptado igual. Muchas veces fui a tu ciudad, preguntaba de ti pero me dijeron que te habías casado y mudado. Durante estos 10 años te pensé mucho y deseaba todos los días encontrarte”.
Mis lágrimas comenzaron a brotar, lo seguía amando, me dijo que estaba solo, que él si había dejado a su novia en aquel entonces y que, si bien había tenido otras novias durante los últimos 10 años, con ninguna había llegado lejos. Me propuso comenzar de nuevo… pero no sé qué hacer, aunque lo sigo amando mucho creo que no tengo derecho a hacerle esto a mis hijos y a mi marido que siempre puso todo de su parte para hacerme feliz y hasta que lo volví a ver a “él” lo había sido, no al máximo pero si lo suficiente.
Me gustaría que me dieran algún consejo.
Historias de desamor. Gritos del silencio.
Me llamo Emma y tengo una hermana melliza llamada Nicole, ella siempre ha sido la consentida de la casa. Normalmente los mellizos se parecen en todo, pero mi hermana y yo no: ella es mas linda que yo, es mas popular, siempre saca calificaciones mas buenas que las mías a pesar de que soy yo que le hago las tarea. En fin, es perfecta y por eso la odio y más ahora por lo que me hizo, pero mas me odio yo misma por forzar algo que me quitó lo mas apreciado: “la amistad”. Bueno, les haré la historia para que me entiendan mejor.
De pronto me vi en el salón de clases. Estaba sentada al lado de mi mejor amigo, hablando de mi fiesta de cumpleaños. Cumplía 13 años. En un momento me quede viéndolo fijamente y comencé a sentir un cosquilleo en el estomago. Pensé que era hambre porque ya se acercaba la hora del recreo, así que no le di importancia.
Mas tarde ese día ya en mi casa, mi papá me da una noticia: “Te voy a cambiar de escuela”. Antes, esa noticia no me habría importado, claro estaré dejando atrás a mis amigos, pero seria como una nueva aventura para mí; pero esta vez había algo mas que me detenía, sentí un dolor en el pecho, una nostalgia como si me faltara un pedazo de corazón.
Después de esa noticia subí en silencio a mi habitación y me puse a pensar ¿Por qué me dolía tanto marcharme?
No llegué a una explicación, así que deje de pensar en eso y lo olvidé. Era ya otro día, estaba en mi salón de clases como siempre cuando lo vi. El chico mas hermoso que podría haber visto mis ojos en toda mi vida. No lo podía creer, era Santiago (mi mejor amigo). No podría ser cierto, no me gusta, me repetía constantemente.
Ese día fue tan diferente a todos los demás, era el día mas hermoso era el día perfecto. Llegué a casa con una sonrisa tan grande que todos lo notaron y no tardaron en preguntar que me pasaba, yo siempre desviaba la respuesta, y así pasaron los dos semanas, dos semanas de las mismas sonrisas.
Llegó mi cumpleaños. Fuimos un grupo de amigos a ver una película. Antes de mi fiesta, en el cine lo único que pensaba era en sentarme con él. Me imaginaba miles de escenas mías con él en la sala de cine y todas acababan en un beso. Ahí me di cuenta, que estaba perdidamente enamorada, nunca antes había tenido fantasías así y menos con el. Llegó la hora, entramos a la sala y logré lo que quería: me senté a su lado. Una amiga mía llamada Alejandra se sentó a mi otro extremo y arruinó completamente el plan. Resignada a que nada iba a pasar esa tarde, miré la película.
En media película, Alejandra se me acercó y me dijo que ella también gustaba de Santiago y que un día le preguntó de quién gustaba él. Y él le respondió: Nicole.
Mi hermana. Mi corazón se hizo pedazos. Sólo quería salir corriendo de esa sala. Aunque nunca tuvimos nada, me sentí traicionada. Ese fue un día en el que empecé a odiar a mi hermana, pero no del odio malo, sino que odiaba que el chico que yo amaba se fijara en ella. ¿Por qué ella y no yo? Esa pregunta retumba en mi cabeza y me atormenta constantemente.
Un nuevo año comenzó y volví a mi escuela. Mi padre decidió dejarme allí, extrañaba demasiado todo, así que llegue con la mejor sonrisa del mundo en mi primer día, sin miedo alguno porque todos eran mis amigos, o eso creía yo.
Entré al aula de clases y todos se quedaron mudos, nadie dijo palabra alguna, no esperaban verme. Inmediatamente, los alumnos nuevos y antiguos comenzaron a admirar la belleza de mi hermana. Nada nuevo para mi, lo único que me importaba era poder volver a ver a ”mi mejor amigo”. Los sentimientos que tuve ya se habían borrado o eso pensaba yo. Me senté a su lado en la clase y conversamos, todo como en los viejos tiempos. Retomamos la confianza que nos teníamos hace un año y nos empezamos a contar todo. Me pidió ayuda para conquistar a Nicole. En ese preciso momento, sentí el mismo dolor de hace un año: “No puede ser, no había borrado ningún sentimiento hacia él y ahora yo sabía su secreto, el secreto mas doloroso de guardar”.
Pasó el tiempo. Ya yo no quería saber nada de nadie, sólo quería que ese año escolar acabara lo más rápido posible y así no tenerle que ver la cara a nadie más. ´
Me fui alejando de Santiago y finalmente acabe sentándome al otro lado del salón para no estar cerca de él. Pasaron un par de meses, yo me sentía mejor, incluso comente a sentir algo muy fuerte por un amigo mio, era un alumno nuevo se llamaba Leonardo. Estuve un tiempo se podría decir enamorada de él, pero para mi mala suerte también le gustaba mi hermana Nicole. Así que me alejé.
!Sí, así fue, un dolor detrás de otro!
Un día una amiga llamada Hidelkis me dijo algo que cambio por completo mi perspectiva de ese terrible año escolar. Me dijo que Santiago gustaba de mí. Ese día fue el mejor, claro, hasta después de un tiempo.
Yo y Santiago nos hicimos novios. La relación fue pésima. Él sólo me hablaba por mensaje de texto, en clase no decía ni media palabra. Tampoco se sentaba al lado mio ni nada me sentí de lo peor. Ni cuando eramos amigos me trataba así, supongo que tenía miedo al igual que yo.
Tengo que admitir que se hizo algo incomodo. Luego de un mes, decidí terminar con él. Tuve dos razones para hacerlo: la primera es que su indiferencia me lastima y la segunda es que me sentía mejor siendo solo una amiga.
Aprendí que un amigo es un amigo y solo eso bueno en mi experiencia. Creo que confundí el amor de una amistad con algo mas fuerte al igual que él.
Actualmente no se podría decir que somos los mejores amigos. Nos hablamos, pero ya no como antes y eso no es lo mas terrible: La amistad que teníamos quedo totalmente arruinada y la confianza entre el y yo se fue lentamente.
Historias de desamor.
Primera historia, titulada; Me dejó por otra.
Después de 19 años de matrimonio, en menos de dos meses donde me abrazaba, me besaba y me decía que yo era lo que él más amaba se encontró con una mujer que lo cambió por completo: Llegadas tardes, mentiras increíbles, palabras hirientes, silencio, etcétera.
Hasta que una madrugada escuche el móvil y lo tomé por equivocación. Unos mensajes que decían “Pasé la mejor noche de mi vida” y con una flor en la almohada. Allí empezó mi martirio. lo llamaba, lo interrogaba que no hacía, pero quien más ha sufrido fue su hijo, que era su más fiel admirador. Dicho sufrimiento duró dos meses y medio cuando una noche no durmió en la casa y dio la noticia de que se iba con ella.
A pesar de ser la esposa que lo ayudó en momentos de muchas dificultades económicas y problemas normales del matrimonio, no lo consideró. Hoy día me odia tanto y nunca he sabido por qué. Sólo en mi mente esta la frase que me resuena “entre mejor me tratas más rabia te tengo”.
Fue un año muy difícil, lloré como nunca lo había hecho, renuncié a un trabajo, recibí llamadas de la mujer. Sabía que era ella porque tengo ID, pasaron muchas cosas tristes. Al cabo de año y ocho meses me entero que tiene una niña. Me dolió porque siempre quise que tuviéramos otro hijo, pero no se pudo.
Me siento más tranquila pidiéndole a Dios que pase todo este sufrimiento porque lo amé mucho, pero jamás pensé que nos haría sufrir a mi hijo y a mí. Ojalá todo pase y el tiempo selle las heridas que marcó en mi persona.
Y que Dios lo perdone. No le guardo rencor ni lo odio. Espero algún día yo ser feliz.
Segunda historia, titulada; Infidelidad.
Todo empezó unos días después de mi cumpleaños, un mensaje que cambiaría mi vida llegó. El mensaje era de un supuesto amigo de mi pareja y mío, claro. Me quería comentar sobre infidelidades de mi pareja, pero sólo en persona. Yo, desconcertada, cedí y nos reunimos. Lo siguiente que me dijo lo acepté, pero no le creí.
Al no creerle, seguí con mi pareja, esa persona de la cual me he enamorado por primera vez y amé. Al vernos juntos quiso hablar conmigo a solas y, en efecto, hablamos. Lo que me dijo fue simplemente desgarrador para mi persona, para mí como mujer simplemente me sentí humillada. Lo que me dijo fue que él era el amante de mi pareja desde hace ya tiempo (cabe recalcar que ellos eran mejores amigos y pasaban mas tiempo juntos que conmigo).
Al inicio me dio risa y le dije que fueran felices. Al dirigirme a mi casa, en el transcurso todo me cayó como un balde de agua fría. Las lágrimas empezaron a correr por mi mejilla al darme cuenta en todo el tiempo perdido, las risas, las palabras de amor, las caricias, etc. Todo lo que para mi fue muy significativo para él no lo fue y, lo peor, era que era con un buen amigo de ambos y obviamente era “hombre”.
Mi pareja me juró y prejuró que no era verdad, que las causas de este tipo (que por cierto su nombre es Hugo) eran solo que nos quería alejar de él. Me parecía ilógico pero le creí.
Ahora hace cinco meses de eso. Sigo con dudas y Hugo me odia y odia a mi pareja. Sólo me gustaría haber sido invisible para saber las cosas realmente cómo fueron.
Todo es posible, todo se puede. :)
Todo empezó cuando entre en la secundaria en 2006. Empezaron las clases el 21 de agosto pero yo entré una semana después, o sea, el 28 de agosto. Me acuerdo como si fuera ayer. Todo era nuevo para mí porque tenía que hacer nuevos amigos, aunque la verdad ya conocía a unos porque terminamos juntos la primaria.
Ahí conocí a un chavo que me gusto mucho desde el primer día que lo vi y se llamaba Eduardo. El primer año que pasó no nos hablamos. Fue hasta segundo cuando empezamos a cruzar algunas palabras porque el era un chavo súper coqueto que le gustaba coquetear con todas las chavas. Aun así, a mi me seguía gustando… pero cambiaron unas cosas cuando entró Omar. Él cursaba el primer año. Me empezó a mandar saludos. Me acuerdo cuando uno de mis compañeros me decía: “Omar te manda saludos” y dice que le gustas mucho y yo siempre me preguntaba quién será ese niño hasta que un dia me dio curiosidad y le pregunte quién era y Luis de lejos me enseño y bueno desde ese entonces ya sabía quién es.
Omar empezó a acercarse a mí, me empezó a hablar y después empezamos a mandarnos cartas y los dos éramos muy románticos. En noviembre de 2007 me pidió que fuera su novia. Lo pensé mucho pero al final acepté.
Pero cuando acepté ser su novia fue entonces cuando Eduardo me empezó a tratar de otra forma. Se acercaba mucho a mí, me decía cosas bonitas, total, parecía que estaba enamorado de mi, pero yo lo ignoraba… porque tenía novio.
Omar era muy lindo conmigo. Todos los días nos mandábamos cartas y nos decíamos cuanto nos queríamos, aparte de hablar en persona. El chiste es que yo ya no tenía interés en Eduardo y así paso todo el año.
Omar era muy lindo conmigo. Todos los días nos mandábamos cartas y nos decíamos cuanto nos queríamos, aparte de hablar en persona. El chiste es que yo ya no tenía interés en Eduardo y así paso todo el año.
De un día al otro Omar cambió. Ya no fue el mismo, se ponía celoso y se creía todo lo que le inventaba el tonto de Jorge y empezamos a distanciarnos. Él se acerco mucho a una de sus compañeras, se lo pasaba platicando con ella y yo me moría de celos y asi terminamos a casi un año de novios.
Yo me acerqué a Eduardo, así como Omar se lo pasaba platicando con su disque amiga yo hacía lo mismo con Eduardo, pero el problema es que yo me llegué a enamorar de Eduardo. Me clavé muchísimo con el y aunque Eduardo me decía que me quería, siempre lo veía abrazándose con otra chava, así que nunca le dije lo que sentía por él.
Omar intentó regresar conmigo, pero yo ya no quise y así nos graduamos de la secundaria. Eduardo nunca se entero que yo me había enamorado de él… pensé que nunca me iba a poder olvidar de él porque pasaron más de cuatro años pensando en el y, aunque yo salía con otros chicos, ninguno de ellos me interesó porque yo solo los quería como mis amigos y nada más.
Hasta apenas en diciembre de 2013 lo volví a ver pero ya no sentí nada cuando lo tuve en enfrente. Fue entonces que me di cuenta que el amor que le tenia se había acabado. Y estoy feliz porque así podré empezar de nuevo.
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